No es un tópico ni una falsa creencia: ser feliz es bueno para tu salud. Las personas que se sienten más contentas y positivas perciben que su estado de salud es mejor, frente a aquellas que son menos felices, que tienden a tener más presente los problemas físicos y psicológicos que les afectan. Así lo concluye el Estudio ‘La Felicidad y la percepción de la salud’, realizado por el Instituto Coca-Cola de la Felicidad y la Universidad Complutense de Madrid (UCM), y dirigido por el profesor de la Facultad de Psicología de la UCM, Carmelo Gómez.
¿Cómo reaccionamos ante un problema de salud?
Según el estudio, ante un problema de salud las personas más felices se sienten con mejor estado de salud que las que lo son menos. Además, y de forma general, todos los problemas de salud están menos presentes en el grupo de personas más felices, a excepción de alergias y problemas dermatológicos.
Además, los problemas psicológicos afectan en mayor medida a nuestra felicidad que los problemas físicos. “Hemos constatado que la salud mental es un componente igual o más importante que la salud física en la percepción de la propia salud, y que los problemas de tipo psicológico están mucho más relacionados con la infelicidad que los problemas físicos”, señala Gonzalo Hervás. Así, un ejemplo recogido en el estudio muestra que la proporción de tener una depresión en el grupo de personas más felices es nueve veces menor que en el grupo de los menos felices, y la de padecer insomnio, cuatro veces menor.
Bien rodeado
Sentirse acompañado, en concreto, de la familia y los amigos, hace que las personas se sientan con mejor estado de salud, a diferencia de los que cuentan con menos apoyo. “Las personas que se sienten acompañadas ante un problema de salud se perciben a sí mismos como más saludables que aquellos que sienten que cuentan con menos apoyo de los demás”, afirma Gonzalo Hervás. El estudio constata igualmente que el papel de la familia y amigos protege además la felicidad y actúa como factor amortiguador ante situaciones complejas.
Influencia positiva de la felicidad en la salud
En opinión de Josep Mª Serra-Grabulosa, Profesor del Departamento de Psiquiatría y Psicobiología Clínica de la Universidad de Barcelona , “la evidencia científica sobre la influencia de la felicidad en la salud está aumentando en los últimos años. En concreto, existen estudios que han evaluado positivamente la relación del bienestar y la felicidad con respecto al sistema inmunitario, a nivel neuroendocrino, o en relación al área cardiovascular”.
Fuente: Salud Hola.com
viernes, 22 de julio de 2011
martes, 19 de julio de 2011
La donación de órganos sube un 10% en nuestro país
La donación de órganos en España aumentó en el primer semestre del año un 10% respecto al mismo periodo del año anterior. Así lo explicó ayer Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) en los cursos de verano de la Universidad Menéndez Pelayo de Santander. Las donaciones, resaltó Matesanz, recuperan su ritmo tras el descenso del 6% registrado en el mes de enero. Ese mes los datos de la ONT revelaron que las donaciones de órganos habían caído a niveles de hace una década.
Una de las razones fundamentales del repunte es, según Matesanz, el aumento de las donaciones en parada cardiaca. Esas donaciones representan el 9% de las totales en España, es decir, uno de cada 11 donantes. El objetivo de la ONT es que esas donaciones representen el 20% o el 25%. "A pesar de que este sistema es un gran avance, no podemos olvidar la donación clásica (de vivo y por muerte encefálica); y debemos seguir haciendo un gran esfuerzo para que España siga en el primer puesto mundial en esta materia", dijo Matesanz.
El procedimiento de donación de órganos por parada cardiovascular de personas que fallecen en la calle funciona en Madrid (en dos hospitales), Barcelona, Alicante, Granada, Vitoria y A Coruña. Ahora, a esta red se van a sumar también hospitales de otros lugares de España. Para poder donar, las personas que fallecen en la calle por parada cardiovascular deben tener menos de 55 años.
Matesanz recordó que en España se ha puesto en marcha un protocolo para mejorar la relación con los familiares del futuro donante, tanto si es español como extranjero que vive en España. Solo el 9% de los familiares de ingleses fallecidos en España se niega a donar sus órganos; mientras que en su propio país el porcentaje de negativas llega al 40%.
Fuente: www.elpais.com
lunes, 18 de julio de 2011
¿Estan tus dientes más sensibles en verano?
Seguro que has tenido la experiencia –nada agradable, por cierto- de notar gran sensibilidad en los dientes cuando se come algo muy frío o muy caliente. Y es que sobre todo el consumo de bebidas y alimentos muy fríos, como pueden ser los helados, contribuye, sin duda, al aumento de la sensibilidad dental. Por ello, los especialistas recomiendan “no estimular en exceso los dientes con hielo ni tampoco combinar alimentos fríos con otros calientes sin dejar un espacio de tiempo entre ambos", explica la doctora Carolina Benalal, cirujano dentista de la Clínica Benalal, en Madrid.
¿Por qué se produce?
Existen diferentes motivos por los que puede producirse hipersensibilidad, también conocida como hiperestesia. En algunos casos, el rechinamiento de los dientes y las vibraciones que produce sobre el hueso derivan en una pérdida ósea y, como consecuencia, en la retracción de la encía. En otras ocasiones, la anatomía del hueso del paciente influye directamente en la salud bucodental: “Existen las piezas con un hueso en el borde del diente fino, y también con hueso grueso. El fino es estéticamente más bonito y da un perfil a la encía mucho más estético, pero al ser más fino es más frágil y nos encontramos con el efecto conocido como ‘cristal de bohemia’, que va descascarillando el hueso y desgasta el esmalte, lo que contribuye igualmente a la hiperestesia”, según comenta la doctora.
¿Se puede evitar?
El tratamiento de la hipersensibilidad dental ha demostrado ser altamente eficaz siempre y cuando se haga correctamente y se actúe sobre la causa que la está provocando. Si se trata del rechinamiento de los dientes, el uso de una férula de descarga nocturna consigue que los síntomas desaparezcan en tres semanas. Si el origen está en una retracción de la encía hay que estudiar cada caso, ya que “en algunas situaciones el problema se puede atajar cubriendo la raíz con injertos de encía, mientras que en otros, sin embargo, es preferible el uso prolongado de una pasta de dientes para piezas sensibles que bloquea la transmisión de sensaciones hacia el nervio", apunta la doctora Benalal, para quien el tratamiento más eficaz es la desensibilización con láser, “una técnica indolora, inmediata, e irreversible”, apunta.
La alimentación también cuenta
Una vez más, la elección de una dieta adecuada también puede echarnos una mano frente a este molesto problema. Para mantener una dentadura saludable y evitar la aparición de hipersensibilidad, los expertos siguen apostando por una dieta saludable como el mejor aliado contra los problemas bucodentales. El yogur, los quesos, la leche, los huevos, carnes de vaca, pollo y pescado, así como las frutas, verduras y hortalizas se encuentran entre los alimentos más recomendables para favorecer el desarrollo de los dientes y la absorción del calcio necesario.
Los alimentos que ayudan a limpiar y fortalecer los dientes y las encías, y combatir las bacterias que se acumulan en la placa son los que poseen vitaminas C y A, flúor y calcio, como la naranja, la mandarina y el pomelo. Fortalecen las encías y ayudan a curar la gingivitis y la periodontitis, aunque deben ser consumidas con moderación ya que los ácidos pueden debilitar el esmalte. Otros alimentos como la zanahoria, el plátano, la manzana o las espinacas contienen altos niveles de flúor, lo que ayuda a fortalecer las piezas dentales y el esmalte.
No obstante, por encima de todo, la doctora Benalal recomienda “evitar la acidez y, por ello, las bebidas carbonatadas, que reducen el PH bucal y favorecen la aparición de sensibilidad”. Estas recomendaciones deben ser tomadas muy en cuenta por los pacientes que padecen hernia de hiato, cuyo PH bucal suele ser elevado, así como entre las personas que tienen el hábito de comer limones con piel incluida, masticar hielos, y los que sufren o han sufrido episodios de bulimia, ya que aumenta drásticamente la acidez bucal, destruyendo de forma agresiva el esmalte y causando una hiperestesia importante.
Fuente: Salud Hola.com
¿Por qué se produce?
Existen diferentes motivos por los que puede producirse hipersensibilidad, también conocida como hiperestesia. En algunos casos, el rechinamiento de los dientes y las vibraciones que produce sobre el hueso derivan en una pérdida ósea y, como consecuencia, en la retracción de la encía. En otras ocasiones, la anatomía del hueso del paciente influye directamente en la salud bucodental: “Existen las piezas con un hueso en el borde del diente fino, y también con hueso grueso. El fino es estéticamente más bonito y da un perfil a la encía mucho más estético, pero al ser más fino es más frágil y nos encontramos con el efecto conocido como ‘cristal de bohemia’, que va descascarillando el hueso y desgasta el esmalte, lo que contribuye igualmente a la hiperestesia”, según comenta la doctora.
¿Se puede evitar?
El tratamiento de la hipersensibilidad dental ha demostrado ser altamente eficaz siempre y cuando se haga correctamente y se actúe sobre la causa que la está provocando. Si se trata del rechinamiento de los dientes, el uso de una férula de descarga nocturna consigue que los síntomas desaparezcan en tres semanas. Si el origen está en una retracción de la encía hay que estudiar cada caso, ya que “en algunas situaciones el problema se puede atajar cubriendo la raíz con injertos de encía, mientras que en otros, sin embargo, es preferible el uso prolongado de una pasta de dientes para piezas sensibles que bloquea la transmisión de sensaciones hacia el nervio", apunta la doctora Benalal, para quien el tratamiento más eficaz es la desensibilización con láser, “una técnica indolora, inmediata, e irreversible”, apunta.
La alimentación también cuenta
Una vez más, la elección de una dieta adecuada también puede echarnos una mano frente a este molesto problema. Para mantener una dentadura saludable y evitar la aparición de hipersensibilidad, los expertos siguen apostando por una dieta saludable como el mejor aliado contra los problemas bucodentales. El yogur, los quesos, la leche, los huevos, carnes de vaca, pollo y pescado, así como las frutas, verduras y hortalizas se encuentran entre los alimentos más recomendables para favorecer el desarrollo de los dientes y la absorción del calcio necesario.
Los alimentos que ayudan a limpiar y fortalecer los dientes y las encías, y combatir las bacterias que se acumulan en la placa son los que poseen vitaminas C y A, flúor y calcio, como la naranja, la mandarina y el pomelo. Fortalecen las encías y ayudan a curar la gingivitis y la periodontitis, aunque deben ser consumidas con moderación ya que los ácidos pueden debilitar el esmalte. Otros alimentos como la zanahoria, el plátano, la manzana o las espinacas contienen altos niveles de flúor, lo que ayuda a fortalecer las piezas dentales y el esmalte.
No obstante, por encima de todo, la doctora Benalal recomienda “evitar la acidez y, por ello, las bebidas carbonatadas, que reducen el PH bucal y favorecen la aparición de sensibilidad”. Estas recomendaciones deben ser tomadas muy en cuenta por los pacientes que padecen hernia de hiato, cuyo PH bucal suele ser elevado, así como entre las personas que tienen el hábito de comer limones con piel incluida, masticar hielos, y los que sufren o han sufrido episodios de bulimia, ya que aumenta drásticamente la acidez bucal, destruyendo de forma agresiva el esmalte y causando una hiperestesia importante.
Fuente: Salud Hola.com
jueves, 14 de julio de 2011
Las españolas, entre las más estresadas
España es uno de los países donde viven las mujeres más estresadas del mundo, concretamente el quinto, detrás de India, México, Rusia y Brasil. Así lo desvela el estudio 'Mujeres del mañana', realizado por la compañía Nielsen, dedicada a la investigación e información de mercados en el mundo.
Después de analizar a un total de 6.500 mujeres en 21 países (desarrollados y emergentes) entre febrero y abril de 2011, los expertos observaron que el 66% de las mujeres españolas reconocía sentirse estresada. En el caso de las hindúes, que son las que lideran esta clasificación, el porcentaje asciende al 87%. Además, el 82% de ellas aseguraba no tener tiempo para relajarse.
¿A qué puede deberse? Según la propia encuesta, tanto en los países más desfavorecidos como en los más ricos, las mujeres desempeñan varios papeles a la vez y esto es lo que contribuye a su estado de nervios. Tal y como señala el periódico digital 'The Economic Times', en la India, las empresas están experimentando importantes avances mientras la sociedad se mantiene estática. Esto significa que, al final, ellas tienen que hacer malabares para cumplir en sus trabajos a la vez que cuidan su vida familiar, llena de acontecimientos, tradiciones y responsabilidades.
"Están empezando a afrontar una realidad como la que han vivido nuestras madres que, al incorporarse a la vida laboral, tenían que luchar contra muchas opiniones y escuchar frases como 'tienes que cuidar de tu marido'. Contaban con menos aceptación y menos ayuda", argumenta Julia Vidal, psicóloga y directora de Área Humana Psicología.
Esta situación aún no está totalmente normalizada en España, no ha pasado el tiempo suficiente. Y esta debe ser una de las razones por las que las españolas ocupan el quinto puesto en el ranking del estrés. Como señala Vidal, "aún estamos asumiendo las nuevas circunstancias y el hombre todavía está empezando a asumir un papel más activo en la casa, con los niños, etc. Las mujeres tenemos una sobrecarga muy grande". Todavía estamos "en un proceso de ajuste social y de equiparación de cargas", añade la experta.
Hoy, la mujer española "tiene que demostrar que es buena madre, válida en el trabajo, buena esposa... Una 'superwoman'", explica la psicóloga. Y también tiene que tomar cañas con los compañeros, quedar con los amigos... La presión que pueden causar tantos 'compromisos' y responsabilidades y la sensación de que "no vamos a llegar a tiempo a todo" favorece el estrés y los nervios. "Hay que aprender a priorizar, a posponer cosas y dedicar tiempo a buscar soluciones para eliminar la sobrecarga y el estrés. A veces, es necesario pedir ayudar para aprender a regular las emociones", recomienda Vidal.
A su consulta acuden muchas mujeres con este tipo de problemas. "El perfil: 30 años, dos hijos, trabajan y tienen dificultades para comunicarse con el marido y hacer un reparto de tareas equitativo. A ella le parece que hace poco y él considera que hace demasiado".
Pero aparte del factor cultural y social, existen otros culpables del estrés. Desde el punto de vista biológico, "existen muchas hipótesis que explican que todas las mujeres tendemos a tener más dificultades a nivel emocional". Además, está el aprendizaje, es decir, "los niños toman como modelo a sus madres y aprenden a estresarse como ellas".
Fuente: www.elmundo.es
Después de analizar a un total de 6.500 mujeres en 21 países (desarrollados y emergentes) entre febrero y abril de 2011, los expertos observaron que el 66% de las mujeres españolas reconocía sentirse estresada. En el caso de las hindúes, que son las que lideran esta clasificación, el porcentaje asciende al 87%. Además, el 82% de ellas aseguraba no tener tiempo para relajarse.
¿A qué puede deberse? Según la propia encuesta, tanto en los países más desfavorecidos como en los más ricos, las mujeres desempeñan varios papeles a la vez y esto es lo que contribuye a su estado de nervios. Tal y como señala el periódico digital 'The Economic Times', en la India, las empresas están experimentando importantes avances mientras la sociedad se mantiene estática. Esto significa que, al final, ellas tienen que hacer malabares para cumplir en sus trabajos a la vez que cuidan su vida familiar, llena de acontecimientos, tradiciones y responsabilidades.
"Están empezando a afrontar una realidad como la que han vivido nuestras madres que, al incorporarse a la vida laboral, tenían que luchar contra muchas opiniones y escuchar frases como 'tienes que cuidar de tu marido'. Contaban con menos aceptación y menos ayuda", argumenta Julia Vidal, psicóloga y directora de Área Humana Psicología.
Esta situación aún no está totalmente normalizada en España, no ha pasado el tiempo suficiente. Y esta debe ser una de las razones por las que las españolas ocupan el quinto puesto en el ranking del estrés. Como señala Vidal, "aún estamos asumiendo las nuevas circunstancias y el hombre todavía está empezando a asumir un papel más activo en la casa, con los niños, etc. Las mujeres tenemos una sobrecarga muy grande". Todavía estamos "en un proceso de ajuste social y de equiparación de cargas", añade la experta.
Hoy, la mujer española "tiene que demostrar que es buena madre, válida en el trabajo, buena esposa... Una 'superwoman'", explica la psicóloga. Y también tiene que tomar cañas con los compañeros, quedar con los amigos... La presión que pueden causar tantos 'compromisos' y responsabilidades y la sensación de que "no vamos a llegar a tiempo a todo" favorece el estrés y los nervios. "Hay que aprender a priorizar, a posponer cosas y dedicar tiempo a buscar soluciones para eliminar la sobrecarga y el estrés. A veces, es necesario pedir ayudar para aprender a regular las emociones", recomienda Vidal.
A su consulta acuden muchas mujeres con este tipo de problemas. "El perfil: 30 años, dos hijos, trabajan y tienen dificultades para comunicarse con el marido y hacer un reparto de tareas equitativo. A ella le parece que hace poco y él considera que hace demasiado".
Pero aparte del factor cultural y social, existen otros culpables del estrés. Desde el punto de vista biológico, "existen muchas hipótesis que explican que todas las mujeres tendemos a tener más dificultades a nivel emocional". Además, está el aprendizaje, es decir, "los niños toman como modelo a sus madres y aprenden a estresarse como ellas".
Fuente: www.elmundo.es
miércoles, 13 de julio de 2011
Ojos quemados
Después de innumerables campañas parece que los españoles hemos interiorizado lo importante que resulta emplear cremas para proteger nuestra piel de los efectos del sol. Pero, ¿y nuestros ojos? Más del 30% de las gafas que utilizamos no están homologadas, según la Federación Española de Asociaciones del Sector Óptico (Fedao). Son lentes que pueden ocasionar problemas visuales y ser una opción peor que no llevarlas. Sabemos que los rayos ultravioleta (UV) puede causar cáncer de piel, pero muchos desconocen que la segunda enfermedad más común asociada a esta radicación son las cataratas corticales.
Una protección ocular inadecuada puede provocar úlceras corneales, dañar la retina o acelerar los procesos degenerativos.- AGE
Una buena gafa debe aguantar el impacto de un disparo de balín
El cristalino de los mayores de 50 años no filtra bien los rayos solares
Una protección ocular inadecuada puede generar, además, trastornos leves que producen picor o enrojecimiento de los ojos, pero también puede provocar úlceras corneales, dañar seriamente la retina o acelerar otros procesos degenerativos.
Pero, ¿qué tiene que tener en cuenta el comprador?, ¿en qué se debe fijar? Las dos estructuras de las gafas de sol (lentes y montura) deben estar homologadas. Las gafas que han pasado los procesos de homologación tienen que tener una marca que lo certifique y la tarjeta de garantía de la Comunidad Europea (CE). Esto se traduce en que, además de cumplir con la normativa europea, cumplan con la norma de estandarización específica de cada Estado, que en España es la UNE EN 1836:2006+A1.
La tarjeta de garantía confirma que ha pasado todos los controles de calidad del cristal (espesor, aberraciones, tintado) y debe entregarse junto con la compra. Si se adquiere la gafa en un top manta o en un bazar, el sello o la tarjeta que pudieran incluir no son una garantía muy fiable: del mismo modo que se falsifica la marca de la gafa se falsifican las siglas CE.
"La mayor garantía que puede tener un usuario de gafas de sol es comprarlas en una óptica o en un establecimiento comercial, que tienen una dirección conocida donde acudir y un director técnico responsable del suministro de ese artículo. Las ópticas tienen, además, consideración de establecimiento sanitario, esto es, que, además de pasar la inspección de consumo y comercio como cualquier otro establecimiento, están obligadas a pasar la inspección sanitaria", subraya Vicente Masiá, coordinador de la vocalía de protección solar, visión y conducción del Consejo Nacional de Ópticos y Optometristas (CNOO).
El usuario de gafas de sol debe indicar al óptico-optometrista el uso real que va a dar a la gafa, para que le asesore de acuerdo a la actividad que realice. No conviene dejarse llevar por la moda del momento en cuanto a formas y tamaños. La gafa siempre debe cubrir el ojo y los órganos anejos (párpados completos, zona superior del pómulo).
El 99% de la radiación
Otra de las principales propiedades de las gafas de sol es proteger de los impactos. En la prueba de resistencia, las lentes de sol aguantan el impacto equivalente al disparo del balín de una escopeta de feria.
Con la legislación y la tecnología actual, hoy es obligatorio que cualquier gafa de sol homologada absorba como mínimo el 99% de la radiación ultravioleta, con independencia del color, su intensidad, y la categoría del filtro de luz visible. Hay cinco categorías, del 0 al 4, y cada una permite que pase un grado de luz, entre el 100% y el 3%, respectivamente. Los que más se utilizan en España son el 2 y el 3.
De los últimos avances en gafas de sol, Masiá destaca tres: "La asequibilidad a los cristales polarizados, que evitan la sensación de espejismo y proporcionan una de las mayores protecciones posibles; la mayor resistencia al impacto, y el desarrollo de las nuevas lentes coloreadas, naranjas y moradas, que absorben la luz ultravioleta y parte de la luz visible, para las personas con ciertas dolencias", subraya el coordinador de la vocalía del CNOO.
Las gafas de sol no son indispensables para todas las personas, sobre todo, en el medio urbano. El sistema visual dispone de un mecanismo de defensa de la radiación solar. Para ello cuenta, además de los párpados y las pestañas, con otras estructuras que bloquean gran parte de la radiación logrando que muy pocos de ellos alcancen la retina, que es el tejido esencial y más sensible del ojo. Antonio Piñero, jefe del servicio de Oftalmología del hospital Universitario de Valle de Sevilla y ex presidente de la Sociedad Española de Retina y Vítreo, distingue entre la protección ocular solar de los jóvenes y la de los mayores de 50 años.
"Los jóvenes son personas con ojos más sanos, y tanto la córnea como el cristalino filtran la mayoría de las radiaciones. La protección solar se centra en evitar las lesiones superficiales en la córnea. Para ello, les basta con una gafa de sol con un buen filtro. Raras veces sufren daños en la zona interna del ojo. En cambio, el cristalino de los mayores está más deteriorado y no filtra la radiación como debiera, se acelera el daño e induce a la catarata", dice el especialista.
Jóvenes y no tan jóvenes
Los expertos hablan de efectos de exposición solar agudos y crónicos. En los jóvenes, los que más llaman la atención en el verano son la queratitis (inflamación de la córnea) y la conjuntivitis (inflamación de la conjuntiva), que se manifiestan con irritación ocular, sensación de cuerpo extraño, y sequedad ocular. Se tratan con colirios lubricantes. Ya los hay con protección solar.
Si se mira al sol directamente, de forma prolongada o repetida, o si se mira un eclipse de sol sin la protección adecuada, se puede sufrir maculopatía actínica, que es la enfermedad aguda más grave del ojo por exposición solar. Este trastorno se caracteriza porque los rayos atraviesan el ojo y convergen en la mácula, zona central de la retina responsable de la visión más precisa, produciendo una "quemadura", explica Javier Elizalde, cirujano de vítreorretina del Centro de Oftalmología Barraquer de Barcelona.
En los adultos, la exposición prolongada a la luz solar puede acelerar procesos degenerativos como el pterigión y la pinguécula, dos trastornos que afectan a la conjuntiva. Estudios científicos de los últimos años demuestran también la influencia de la luz solar en la degeneración macular asociada a la edad (DMAE).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que las cataratas corticales afectan a 18 millones de personas. De estos pacientes, "unos 4,5 millones las sufren por la exposición al sol", apunta Piñero. Otro análisis de la OMS, de 2006, La carga mundial de morbilidad que se atribuye a la radiación ultravioleta solar, revela que las cataratas corticales son la segunda causa de carga mundial de enfermedad por radiación UV, después de los cánceres de piel.
La protección solar con gafas de sol ofrece más comodidad visual a múltiples enfermos de numerosas enfermedades y es necesaria para otros como los quereciben puvaterapia (radiación UVA y psoralenos), o los pacientes con enfermedad de Stargardt, que empeoran con la exposición al sol.
Plásticos sin control en los mercadillos
Las gafas que se venden en la mayor parte de bazares, top manta y mercadillos no pasan el control de calidad. Sus lentes pueden ocasionar problemas visuales y ser una opción peor que no llevar gafas. El problema principal, según explican los expertos, es que están fabricadas con unos polímeros de muy baja calidad que dejan pasar los rayos UV.
El 39% de las gafas de sol que se vendieron en 2008 fueron adquiridas en el top manta y mercadillos, según datos del Libro Blanco de la visión en España 2009, elaborado por la Federación Española de Asociaciones del Sector Óptico (Fedao) y la Asociación Visión y Vida. Con el descenso de la facturación en estos dos últimos años, Ramón Noguera, presidente de Fedao, calcula que la venta por este canal no regulado supera ahora el 30%, mientras que por el canal regulado (ópticas, tiendas de sol, de deporte, y grandes almacenes) se queda en el 45%. Las gafas que se venden en mercadillos y top manta, que no tienen ningún control sanitario, entran en España como plásticos. "Y uno de los problemas es que la vigilancia de este tipo de venta es municipal, con lo cual es muy difícil controlarlo", denuncia Noguera.
C.G.
El color
El color de la gafa de sol indica solo el grado de filtro para ciertas porciones de la luz visible. De cada uno de ellos hay distintas intensidades.
Gris: transmite la luz muy uniformemente y respeta mejor los colores naturales. Es muy cómodo para conducir por ciudad, para la playa o para hacer deporte náutico.
Marrón: es recomendable para personas con miopía. Es ideal para los deportes al aire libre, playa y montaña, y personas que conducen mucho por carretera.
Verde: se perciben los colores con pocas alteraciones y no interfiere con la claridad de la visión. Es recomendable para hipermétropes y para realizar deportes náuticos.
Amarillos y naranjas: proporcionan mucho contraste en situaciones de baja luminosidad. Se recomiendan para esquí, cuando hay ventisca y niebla, y para personas con fotofobia.
Lentes de sol polarizadas: se recomiendan para la conducción en carretera y actividades como la pesca y la navegación.
Fuente: www.elpais.com
martes, 12 de julio de 2011
En verano, no bajes la guardia ante los problemas gastrointestinales
Las vacaciones son sinónimo de relax, de descanso, de bienestar. Pero, si miramos desde el punto de vista práctico, en ocasiones, también van ligadas a la aparición de problemas gastrointestinales. ¿El motivo? Los cambios en los horarios y, en general, en los hábitos al comer. Es ahí cuando puede ‘llamar a la puerta’ la diarrea del viajero, la dolencia más frecuente y que suele aparecer cuando se consumen alimentos o productos en mal estado o a los que nuestro cuerpo no está acostumbrado. Seguir unos sencillos consejos prácticos a la hora de alimentarnos puede ayudarnos a evitar buena parte de las complicaciones que pueden surgir durante las vacaciones.
Para prevenir, toma nota
Así, para prevenir la aparición de casos de gastroenteritis, la Asociación para el Autocuidado de la Salud recomienda extremar las precauciones con los productos que consumimos cuando estamos de viaje. “Las verduras no deben ingerirse crudas, las carnes y los pescados deben estar suficientemente cocinados, y la fruta hay que pelarla o lavarla con agua apta para el consumo humano”, explica Rafael García Gutiérrez, director de esta asociación.
Para prevenir, toma nota
Así, para prevenir la aparición de casos de gastroenteritis, la Asociación para el Autocuidado de la Salud recomienda extremar las precauciones con los productos que consumimos cuando estamos de viaje. “Las verduras no deben ingerirse crudas, las carnes y los pescados deben estar suficientemente cocinados, y la fruta hay que pelarla o lavarla con agua apta para el consumo humano”, explica Rafael García Gutiérrez, director de esta asociación.
-Además, recuerda que la repostería y los helados pueden contaminarse fácilmente. En cualquier caso, en su opinión, el mejor consejo es evitar los puestos ambulantes a la hora de comer y acudir a establecimientos que garanticen unas condiciones mínimas de higiene y de calidad.
-Otra fuente frecuente de problemas estomacales cuando estamos de viaje es el agua, por lo que anefp recomienda consumir sólo aquella que está embotellada y que haya sido abierta en nuestra presencia.
-Y en relación con el agua, nos recomienda evitar los cubitos de hielo en nuestro vaso si desconocemos la procedencia del agua con la que se han preparado, especialmente si nos encontramos en países cuyas condiciones de higiene no son del todo satisfactorias.
En caso de contagio
Si a pesar de estas precauciones no conseguimos librarnos de la gastroenteritis, nuestro botiquín de viaje debe contener al menos antidiarreicos, aunque también es conveniente llevar un suero de rehidratación oral para reponer las sales y los minerales que podamos perder durante la enfermedad, puesto que la deshidratación es el verdadero riesgo de una diarrea.
Y en el extremo opuesto...
El cambio en los hábitos de alimentación también puede ser el origen de un trastorno gastrointestinal diferente: el estreñimiento. Asimismo, la ingesta de productos y condimentos picantes, comidas copiosas, bebidas alcohólicas o frutas ácidas puede generarnos molestias de estómago. Por este motivo, tener un laxante y un antiácido en nuestro botiquín nos puede sacar de más de una situación incómoda.
Fuente: Salud Hola.com
lunes, 11 de julio de 2011
La ciudad deja huella en el cerebro
La expresión "la ciudad me mata" no es tan exagerada. Las urbes son el paradigma del desarrollo social y tecnológico que nos ha permitido vivir más y mejor, pero adaptarse a ellas no es fácil. Numerosos estudios epidemiológicos han demostrado que las personas que residen en un gran núcleo poblacional tienen más riesgo de sufrir enfermedades mentales que quienes se desenvuelven en el medio rural. Hasta ahora se desconocía por completo el mecanismo biológico que está detrás de esa mayor propensión. Un equipo de científicos alemanes y canadienses ha observado por primera vez un patrón de activación cerebral ante el estrés que sólo está presente en los individuos urbanos. No es la explicación definitiva, pero sí un buen punto de partida.
Es sabido que el estrés es uno de los principales factores que precipitan la aparición de trastornos mentales como la ansiedad, la depresión o la esquizofrenia. Los autores del estudio que acaba de publicar la revista 'Nature' partieron de esta premisa para realizar un curioso experimento con el que observaron que en los 'urbanícolas' sometidos a una presión psicológica intensa se activaba en mayor medida la región cerebral denominada amígdala y había otra zona, conocida como corteza cingulada anterior perigenual, que mostraba una actividad superior en quienes se habían criado en la ciudad. Nada de esto ocurrió en los que se habían educado o vivían en el campo.
Los ciudadanos que se prestaron a participar en este análisis tuvieron que realizar una serie de ejercicios matemáticos mientras su cerebro era escaneado con la técnica conocida como resonancia magnética funcional. A la tensión de enfrentarse a la aritmética se sumaba la actitud poco 'compasiva' de los investigadores, quienes agobiaban aún más a los sufridos voluntarios echándoles en cara lo mal que lo estaban haciendo o diciéndoles que sus resultados no llegaban a la media del resto de sus compañeros. De esta forma, todos ellos experimentaron un potente estrés y salieron a la luz las diferentes formas de reaccionar de sus cerebros.
El hecho de que cobrase protagonismo precisamente la amígdala concuerda con el papel que se ha atribuido a esta zona del cerebro en el procesamiento de las reacciones emocionales y, como explican los autores del estudio, liderado por Andreas Meyer-Lindenberg, de la Universidad de Heidelberg (Alemania), en el desarrollo de "trastornos de ansiedad, depresión y otros comportamientos que se observan con mayor frecuencia en las ciudades, como la violencia".
Lo que se ha constatado es, en definitiva, que nuestras hormonas sufren una transformación como consecuencia de la vida en la ciudad. Ahora bien, los propios autores reconocen que han hallado una correlación, no una asociación causal. Han abierto una prometedora vía de investigación que aún se encuentra en estado larvario.
"Es necesario verificar estos resultados", señala Jesús de la Gándara, jefe del Servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Burgos. En todo caso, confirma el gran interés de investigar los mecanismos biológicos que están detrás de algo que ve diariamente en su consulta: que vivir en la ciudad nos altera psíquicamente.
Pero, ¿qué es lo que más nos afecta del estilo de vida urbano? Según Gándara, la prisa, la falta de tiempo y, sobre todo, "la sensación de que no tenemos el control". Esto se traduce en varios planos: "para el estilo de vida masculina, en la desaparición del estatus y, para el estilo de vida femenino, en la pérdida de los contactos".
Visto que la ciudad es el problema, el siguiente paso es encontrar una solución. La vuelta a la vida rural no es una propuesta realista, habida cuenta de que el proceso de urbanización es imparable y se calcula que para el año 2050 el 69% de las personas vivirá en grandes núcleos poblacionales. Lo que sí es factible es hacer la vida en la ciudad más llevadera.
Fuente: elmundo.es
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